Cuando llega la noche

 

sleep-213689_640Empezó como un sueño. Un pasatiempo que nunca podría ser real. ¿Quién iba a imaginar entonces que de su vida llegaría a ser casi el centro?

Tumbada en su cama y con los ojos cerrados pacientemente aguarda su llegada. Nunca fue un encuentro pactado, porque en realidad él y ella en ningún momento han hablado fuera de esas reuniones secretas, lejos de las cuales no existen más momentos.

 

kissing-1320767_640Igual que todas las noches, el sopor casi la había vencido, cuando el tenue sonido de unos pasos confirma que una vez más no ha sido infructuosa la espera.

Lentamente él aparta las sábanas dejando al descubierto ese cuerpo que impaciente aguarda. Se recuesta a su lado y los dos sienten como saltan chispas cuando levemente la piel de él roza la de ella. Una tenue seña de lo que los dos de sobra saben que les espera.

Sus labios se encuentran y este sutil roce no tarda en convertirse en pura pasión, mientras una mano desciende buscando ese objetivo a conquistar, el cual no tarda demasiado en alcanzar, sintiendo como siempre  toda la humedad, todo el calor que guarda este lugar.

 

Un estremecimiento tras otro hasta que la mano se aparta dejando así el paso libre al verdadero conquistador, que impaciente aguarda el momento de alcanzar ese paraíso que para él  esconde siempre una recompensa.

Pasión, jadeos, sudor… Sublime actuación que alcanza su culminación cuando los fluidos de ambos se mezclan en su candente interior.

Abrazados, apretados, envueltos con fuerza por sus brazos… Aún no pueden apartarse, aún no quieren separarse. No, todavía no es de día. Pero el cansancio es más poderoso que el anhelo y cuando ella abre los ojos, como cada mañana él ya no está a su lado.

Observa el espacio vacío recordando todo lo vivido, todo lo compartido, todo lo sentido, sin dejar de preguntarse  si esta vez ha sido sólo un sueño, si alguna vez fue ciertamente real.

Cuestiones sin respuesta, dudas que quedan abiertas. Incertidumbre compleja que como cada día la acompañará hasta que sin saber por qué, sea real o no, cuando llegue la noche, a su lado vuelva a sentirlo otra vez.

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-Ana María Otero-

 

3 comentarios sobre “Cuando llega la noche

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