Miércoles 16 de septiembre

¡Buenas tardes! Sí, realmente buenas porque además de estar todas en la misma clase (también Belén y Elena a las que tantas veces les toca en el otro grupo), en la nuestra hay nueve chicos, y dos de ellos… ¡Ay! Uno es guapísimo (rubio y de ojos azules), se llama Mario y el otro (no tan rubio y creo que tiene los ojos marrones) es Jesús.

Belén y Susana dicen que el más guapo de todos es Emilio, pero ahora yo no me acuerdo de quien es. Mañana me fijaré.

Esta mañana todos los profesores se acercaron uno por uno a clase. A la mayoría los conocía de vista, pero no tenía ni idea de sus nombres.

Mi tutora y profe de mates es Margarita Bodegas. Parece agradable pero es que todos los profes siempre parecen agradables el primer día, ¿no? Aunque se enfadó un poco cuando un chico (creo que se llama Fernando) preguntó si podíamos usar calculadora. Por lo visto ni en tercero dejan (jo).

Todos dijeron que empezarían a dar clase desde el primer día, así que a partir de mañana, a acumular apuntes y deberes. En la mayoría de las asignaturas harán controles de modo regular, algunos sin previo aviso, para así obligarnos a estudiar al día, porque la nota de los controles hará media con la del examen final. Este curso me lo voy a tomar en serio. Cuando antes se lo dije a mamá ella deseó que fuera cierto, recordándome que eso lo digo siempre el primer día de colegio, pero después, cuando llegan los exámenes, me encuentro con un montón de materia todavía sin estudiar. Pero no, sé que algo como eso no va a volver a pasar.

Jueves 17 de septiembre