Las universidades online no son todas iguales

-Imagen de Mudassar Iqbal en Pixabay-

   Me apetece gritar, basta ya de engañar. Me vendiste cuestionables ilusiones, como precisamente ellos te enseñaron a hacerlo entonces.

   A simple vista parecía un buen lugar, incluso mejor que los demás. ¿Por qué confié y tan fácilmente me dejé engañar? Probablemente porque aún no conocía las discutibles mañas que contigo compartieron para que también tú supieras cómo engatusar y vender castillos de papel.

   Según dicen rectificar es de sabios y aunque en realidad yo no lo sea, ahora mismo ya estoy fuera y pese a que mi error todavía me obliga a arrastrar alguna que otra consecuencia, afortunadamente estas mucho no pesan.

   Pero en lugar de lamentarme me forzaré a seguir adelante teniendo en cuenta que si uno quiere de todo lo malo siempre algo positivo se obtiene, como en este caso el aprendizaje de que prácticamente todo lo bueno lleva consigo alguna advertencia probablemente escrita con letra pequeña.

Las universidades online no son todas iguales(c) Ana María Otero

Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.

Deja un comentario