
No me mires así. Las cosas no siempre son lo que parecen. No es culpa mía si no es cierta esa idea sobre mí que por tu cuenta habías formado.
¿Decepción? La verdad, no me preocupa. Pero recuerda que nadie, ni siquiera tú es perfecto. Porque si uno es fiel a sus principios, a su propia identidad, resulta muy difícil, potencialmente imposible congraciarse con toda la humanidad.
Nadie es perfecto(c) Ana María Otero
Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.
Incluso, sospecho, congraciarse con uno mismo, ¿no? A veces nos equivocamos, creemos algo con todas nuestras fuerzas y resulta que era una mentira, aunque nos cueste reconocerlo… La fidelidad a unos principios es un proceso y un esfuerzo constante…
Me gustaLe gusta a 1 persona
Totalmente de acuerdo.
Gracias por tu visita y por tu intervención👍
Me gustaMe gusta