Rumbo perdido

Perdí el rumbo cuando

por evitar cruzarme contigo

me desvié del camino.

Ahora estoy desorientado

y no sé hacia donde caminar

para mi destino alcanzar.

No me gusta admitirlo pero sí,

realmente estoy perdido.

¿Por qué no encuentro una señal?

¿Alguna marca que indique

 hacia dónde voy?

No tengo modo de saberlo,

pero no puedo volver

porque el suelo,

con cada uno de mis pasos,

detrás de mí va desapareciendo.

Por lo que sí o sí,

aunque sin saber hacia dónde,

debo avanzar.

Sí, estoy solo, desorientado, perdido…

Pero sin duda prefiero sufrir esto

antes de volver a encontrarme contigo.

Rumbo perdido (c) Ana María Otero

Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.

Deja un comentario