Estoy perdido

¿Dónde estás?

¿Por qué te vas?

Si soy tu amigo,

¿por qué no te quedas conmigo?

Tengo miedo,

en mi pecho lo siento.

Estabas aquí y me sentía tranquilo.

Te has ido y ahora estoy perdido.

No sé qué hacer,

no sé cómo volver.

Me enseñaste el camino

y lo empezaste conmigo,

para sin avisar apartarte

y a mi suerte dejarme.

Ahora ya lo sé.

Sin bañarte en sangre buscabas mi fin.

Sí, así a simple vista parece que lo has logrado,

pero me temo que estás confundido,

porque con tu traición

endurecer mi corazón,

resucitar mi inquina

es lo único que has conseguido.

Creo que aún no eres consciente que con esto

lo único que has destruido es a un amigo fiel,

a alguien que por ti llegaría a matar,

engendrando un monstruo,

un enemigo voraz para el que su mayor objetivo

ahora será acabar, no con tu vida

porque de este modo

sólo podría ensañarse una vez,

si no con tu alegría,

tu paz,

tus posibilidades de ser feliz

para que así cada día

goces de una nueva oportunidad

para ratificar que dejar de vivir

sería lo mejor que te podría pasar.

Estoy perdido (c) Ana María Otero

Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.

4 comentarios sobre “Estoy perdido

Deja un comentario