
Me entrometo y tengo miedo.
Aunque deseo quedarme dentro,
que no me obliguen a marchar
y que me permitan estar.
¿Qué obtengo si ofrezco?
¿Qué pierdo si entrego?
Mejor no pensar,
lo que tenga que ser será.
Según dicen está escrito,
pero yo siento que con todo esto
que ahora estoy haciendo,
sólo yo decido mi destino.
Sé que ya está aquí,
que el momento ha llegado al fin.
¿Por qué siento tanto miedo?
¿Acaso no es esto lo que quiero?
Creo que sí, aunque ahora que lo tengo,
en mí se despierta una duda:
¿de verdad está conmigo, o arrepentido,
en el último momento se ha escondido,
abandonándome a mi suerte,
para demostrar a todos que es verdad
que el destino nadie lo puede cambiar?
