
(Imagen generada con IA)
Absurdo presentimiento,
que la intuición dice
que podría ser cierto.
Seguir el impulso
y confirmar que es real.
Premonición inesperada
que en realidad no indica nada,
que no confirma la recuperación
de ese don o esa maldición
que en un momento su vida marcó,
al ampliar su libertad
para impunemente actuar
por poder aventurar
qué era lo que hiciera lo que hiciera
en realidad iba a pasar.
© 2024 Ana María Otero