
Imagen de Wolfgang Eckert en Pixabay
Lo confieso: a veces miento y no digo
lo que realmente siento.
No me gusta hacerlo, pero queriendo o sin querer, cuando me doy cuenta ya lo he hecho otra vez.
Mentiras piadosas que facilitan las cosas, pequeños detalles que la verdad, no perjudican a nadie. Sé que podría callarme y nunca alguien llegaría a enterarse, pero un arrebato de sinceridad me obliga a desvelar, al menos ante ti no ocultar ya más, algo que en mi interior guardado, poco a poco conmigo va acabando (ejem).

Imagen de Clker-Free-Vector-Images en Pixabay
© 2024 Ana María Otero