
Planear y volver a rectificar.
Decisiones aparentemente correctas
a las que inusitados cambios afectan,
obligando a recular
para alterar lo que ya está.
Tomar decisiones de última hora,
adaptando otra vez las cosas.
Es que la vida es una partida
en la que victoria nada la garantiza.

Cambios no pensados(c)Ana María Otero