¿Por qué malos augurios?

   A veces se piensa en desastres que no están justificados, se esperan malas noticias que la evidencia su realidad no demuestra. Es una tendencia arraigada y aunque tras su desconfirmación de una dicha plena embriaga, el mal momento que de modo injustificado se ha vivido, del todo no llega a borrarse ni siquiera mientras se celebra la buena nueva.

   ¿Por qué nos permitimos sufrir, augurando un desenlace fatal cuando en realidad no existe una justificación plena?

   Bah, qué más da, total es algo habitual y en estos momentos lo único que queda es celebrar y disfrutar, intentando no olvidar que la próxima vez algo igual no debería pasar.

¿Por qué malos augurios?(c)Ana María Otero

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