
Imagen de 愚木混株 Cdd20 en Pixabay
Me distraje y me perdí
cuando del camino sin querer salí.
Caminé hacia atrás
y tus huellas pretendí encontrar,
pero se perdían entre todas las demás.
Qué fortuna la mía
que en ningún momento tú me perdiste la pista
y sonriendo a mi lado te acercaste,
recordándome la promesa
que me hiciste aquella primera vez
en la que sin querer me aparté
y los dos temimos no volver a vernos otra vez.

Seguir el camino(c)Ana María Otero