Condena eterna

  Tú, yo, juntos, atados. A causa de un hechizo eternamente condenados. No luches, no te resistas, que de una fuerza como esta nadie pudo nunca escapar. Piénsalo bien, analiza la situación y plantéate si deseas luchar y escapar o en realidad aquí, conmigo, en mí te quieres quedar. -Ana María Otero-

Vacío

Vacío sin sentido, todo lo que había se ha perdido. Los sueños, la ilusión, por ilógicos motivos han desaparecido. Buscar sin encontrar, empezar para acabar. Se desconoce el porqué, si es principio o fin. ¿Va a acabar o podrá continuar? -Ana María Otero-

Inconsecuencia

A veces siento que te pierdo. ¿Por qué me sucede esto? Sí, lo sé, no existe ningún motivo para esta irracional inseguridad que aquí no tiene lugar. Llegas, no estoy, entro, me voy. Abrir, salir. ¿De veras estoy aquí?    Imagen de Clem Cou en Pixabay   -Ana María Otero-

Rutinas

  Rutinas extrañas, normas instauradas. Sucede una vez y se repite otra más. Si llega hasta seis no me sorprenderé. Tal vez gusta, o sencillamente no disgusta. ¿Qué más da si al parecer a nadie incomoda que vuelva a pasar?   -Ana María Otero-