Condena eterna

  Tú, yo, juntos, atados. A causa de un hechizo eternamente condenados. No luches, no te resistas, que de una fuerza como esta nadie pudo nunca escapar. Piénsalo bien, analiza la situación y plantéate si deseas luchar y escapar o en realidad aquí, conmigo, en mí te quieres quedar. -Ana María Otero-

Tu cuerpo

  Sueño tu cuerpo, deseo tocarlo, saborearlo, examinar palmo a palmo tu piel, descubriendo secretos ocultos, despertando deseos dormidos (los tuyos, los míos) que, ¡oh maldito castigo!, sin saber cómo ni entender por qué se habían perdido. Ven, no temas, te garantizo que el peligro ha desaparecido. Quédate aquí, sabes que así no volverá porque … Sigue leyendo Tu cuerpo