Él nació llorando y no dejó de hacerlo hasta que alguien, un desconocido del que nunca nadie supo algo más, acercó al oído del recién nacido una caracola y al parecer el sonido del mar fue el bálsamo que permitió que el llanto cesara y todos los demás pudieran descansar. El tiempo pasó … Sigue leyendo El niño de la caracola
