Aunque lo parezca la puerta no está abierta. Simula que invita, pero en realidad es mentira. Siempre estuvo cerrada, a conciencia atrancada. Estancia aislada que nunca se impregna de nada. Protección extrema para que nada se pierda, sin entrar ni salir, así es su particular modo de vivir. Imagen de Arek Socha en Pixabay Estancia aislada(c)Ana María Otero
