Dices que eso no te importa porque ahora estás en otra onda. ¿A quién esperas convencer con eso? ¿A mí? No. Te conozco, me conoces. Tú no eres tan ingenua, ni tampoco yo iluso. Sin duda una vez más se trata de nuestro absurdo juego de complacencia, ese en el que aunque se pretenda, nunca … Sigue leyendo Nuestro absurdo juego
