Por un triste error

Imagen de Annette en Pixabay

   Se adelantó en el tiempo para empezar primero, pero a la vuelta falló el reloj y su juego se descubrió, perdiendo así el derecho a entrar y en el combate participar.

   ¿Qué será ahora de su vida sin el motivo que la mantenía? 

   Tal vez pedir perdón no sea suficiente porque el dolor de tal traición no se alivia fácilmente y su destino sea desaparecer, buscar otro lugar e intentar hacerlo bien esta vez, sin tampoco descartar la posibilidad de por la puerta trasera volver a entrar  y con una nueva identidad volver a brillar, o cambiando su estrategia abandonar la vida de contienda y vivir en paz, jugando en soledad a luchar, sin necesidad de enfrentarse a alguien más.

Por un triste error(c) Ana María Otero

Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.

4 comentarios sobre “Por un triste error

Deja un comentario