
Mi princesa, mi princesita.
Mi muñequita, mi muñeca linda.
Cuando abriste los ojos
fue para mí tu primera mirada,
y entonces descubrí la finalidad de mi vida:
quererte y cuidarte,
salvaguardarte de todo lo que pudiera dañarte.
Mi joya, mi joyita.
Mi niña, mi niña bonita.
¿Cómo entonces podía sentirme vivo,
si ahora sé que antes de ti
la vida real nunca existió?


Mi niña bonita (c) Ana María Otero
Todos los derechos reservados. Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.