
Está pensando,
está esperando,
mientras el tiempo
lentamente va pasando.
¿Qué sucedió?
¿Por qué ocurrió
si aquello era tan real,
si aquello era tan hermoso?
Oh, terrible error
que sin piedad con todo acabó.
No, no hay posibilidad de enmienda,
no existe ya solución.
No queda más que pensar,
pretender no olvidar
para del mismo modo no volver a errar,
procurando que pese al dolor
su corazón no se detenga,
porque no quiere descartar la posibilidad
de que quizás algún día vuelva
una vez expíe su pena.

Las cosas que se acaban siempre dejan un rescoldo. Es agradable volver a él, sentir ese calor que creíamos olvidado… pero, es peligroso, los rescoldos acaban por convertirse en cenizas frías sin vida.
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