Organizando el tiempo
para poder arañar momentos.
Repartiendo la jornada
para que no se descuide nada.
Ni obligación, ni devoción,
porque al terminar el trabajo
un instante de asueto
es un merecido premio.


Merecido premio(c)Ana María Otero
Organizando el tiempo
para poder arañar momentos.
Repartiendo la jornada
para que no se descuide nada.
Ni obligación, ni devoción,
porque al terminar el trabajo
un instante de asueto
es un merecido premio.


Merecido premio(c)Ana María Otero
Bien dicho al final de la jornada provechosa.
Quiero un premio así jeje. Sonrisas :)
😉