
Aunque era eso lo que parecía,
aquella no era una partida perdida.
La trama nunca acabó,
sólo un momento paró.
Recuperando las fuerzas perdidas,
restableciendo las fibras heridas.
He aquí el momento de arrancar,
de volver a avanzar.
Pero ahora habrá que protegerlo bien,
no sea que se dañe
y de verdad se estropee después,
porque hay cosas que en la vida
no se repiten aunque así lo quieras creer.

Con cuidado(c)Ana María Otero
No se puede dar nada por perdido mientras haya voluntad de luchar. Me encantó tu poema. Buen domingo Ana.
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