Nada es regalado

Este es un momento extraño

en el que nadie entiende lo que está pasando.

El plan se ajusta y en un instante se reajusta.

Novedad que unos aventuran improvisada,

todos esos que esperaban que fuera regalada

y al no recibir premio sólo con entrar

culpan a los demás,

como si no supieran que para recolectar

primero es necesario cultivar.

Es que no llega sólo con comprar,

porque las semillas uno mismo ha de plantar

y con mimo cuidar para que dentro de un tiempo,

más del que algunos absurdamente sobreentendieron,

obtener una cosecha más o menos buena,

según el empeño y el cuidado

al cultivo desde el primer día proporcionado.

Nada es regalado(c)Ana María Otero

2 comentarios sobre “Nada es regalado

Replica a Ana María Otero Cancelar la respuesta