
No, en realidad entonces no empezó.
Sencillamente tal día como hoy
en una ocasión se confirmó
que todo aquello que por su cuenta
cada uno sentía
era algo más que fantasía,
que una bonita ilusión
en la que se soñaba el amor.
Tú, yo, uno, dos,
cercanos, atados,
gratamente condenados.
Te espero y por fin te veo.
No, no te apartes todavía,
recuerda que a veces
el tiempo no parece suficiente.


Pasó antes(c)Ana María Otero