
Una piedra. La misma o distinta,
pero sea como sea lo único cierto es que se interpone en la vía.
Obligando a rodear o a inevitablemente tropezar,
algo que a veces parece imposible evitar.
Me dije que nunca más sucedería, que no apartaría la vista,
que estaría pendiente y avanzaría mirando al frente.
Pero sin querer me despiste y una vez más tropecé
y con el suelo de bruces nuevamente me encontré.
Malditos despistes que una y otra vez se repiten,
errores pasados que por ignorados,
traicioneramente son renovados.

Otra piedra(c)Ana María Otero
Si, me ha pasado tanto, y descubrí que yo misma las ponía en el camino de la forma perfecta para tropezar y sabotear mi andar, pero llegas a un punto que por fin logras descubrir que tú y solo tú pones las piedras, por ende solo está en tus manos no volver a tropezar nunca más
Me gustaLe gusta a 1 persona
Espero que nada fuera roto…😬 😅😅
Me gustaLe gusta a 1 persona
Sucede a menudo, como dice la canción: «tropecé de nuevo con la misma piedra». Lo importante es levantarse, aprender y tratar de evitar que suceda de nuevo. Saludos.
Me gustaLe gusta a 2 personas
Creo que muy pocos aprendemos de los errores. Aún ando en ello.
Bien escrito 💯
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias!!!🙋🏻♀️
Me gustaMe gusta