
Lo buscas y no lo encuentras,
aunque luego
del mismo modo que desapareció,
sin esperarlo llega.
Apareciendo sin avisar,
así sin más
y porque sí se queda.
¿A qué juega?
¿Qué es lo que espera?
La rueda giró y sin esperarte
el hueco vacío de largo pasó
sin decir tampoco él hola o adiós.

Ya no juego(c)Ana María Otero
Un poema precioso y breve que dice todo. Gracias y un abrazo.