Escribo esta entrada porque me he dado cuenta de que alguien, sin ni siquiera decir algo, reblogueó una de mis entradas como si no estuviese claro que el contenido de este blog tiene todos los derechos reservados y por ello eso no está permitido. Todas las publicaciones tienen todos sus derechos reservados y no se permiten reblogueos sin autorización pero está claro que hay gente que va a lo suyo y le importa un bledo la propiedad ajena pero como todo lo publicado en este blog está registrado en Safe Creative, recurriré a ellos si la persona en cuestión no retira de su blog esa entrada de la que se apropió sin autorización.
Son situaciones como esta las que me llevan a pensar si realmente merece la pena mantener un blog para compartir de modo altruista unas palabras, mejor o peor combinadas, permitiéndome además interactuar de un modo agradable con otros blogueros.
Esta situación me recuerda el motivo por el que publicar un libro, mi mayor ilusión, se convirtió en una burla cuando encontré otras páginas desde las que era posible descargar mi libro sin que yo tuviera conocimiento de ello ni hubiese autorizado esa distribución.
Bueno, confío en que la situación se solucione sin llegar a ponerme en contacto con Safe Creative para que sean ellos los que tomen medidas.
Gracias por leer estas palabras que me han servido para descargar la rabia que me genera la falta de respeto por la propiedad ajena, algo que sé que no soy la única persona que sufre por estos lares.
–Ana–
A lo mejor lo ha hecho para promocionarte y que te lean
Pero lo mínimo que puede hacer antes de rebloguear es decir que lo va a hacer y más aun estando todos los derechos reservados.
Puede ser. Yo cuando lo hago cito normalmente y solo pretendo darle alcance a algo que me gustó, pero supongo que cuando se publica con derechos tienes razón. Aunque creo que los derechos siempre son del que escribe, se diga o no. Lamento la mala experiencia