
Miré hacia atrás y sin esperarlo te volví a encontrar. Ninguno de los dos debería estar ahora aquí pero al parecer alguna fuerza extraña quiso que fuera así. Nos miramos, sonreímos y sin pronunciar palabra todo lo dijimos, como esas veces mágicas que ya antes compartimos.
Momentos especiales listos para ser vividos y así añadirlos a todos esos que entonces disfrutamos, a esa lista de recuerdos imperecederos que aquí o allá por siempre perdurarán para que nunca olvidemos lo que hoy y siempre será sólo nuestro.

Nuestra lista de deseos(c) Ana María Otero
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