
La verdad es que no fue una buena experiencia. Nos la presentaron como una buena manera para aproximarnos a nuestra meta, aunque no tardé en descubrir que la única que realmente importaba era la suya, esa que sin duda alguna alcanzarían simulando un apoyo que en realidad ninguna utilidad para nosotros escondía.
Bah, podría lamentarme y maldecir por todo el tiempo que tan inútilmente perdí, pero mi particular naturaleza siempre me lleva a buscar algún provecho para todos los hechos, y al menos hasta ahora parece que siempre algo encuentro así que esta ocasión no iba a ser una excepción.
¿Y qué fue lo que encontré además de la decepción al confirmar la cruel realidad? Pues el hecho de conocer a personas que pese a la fatalidad que las asola, esa que si se las compara convierte en nada la mía, no están dispuestas a dejarse ganar y para mi suerte este meritorio espíritu de superación al mío positivamente alcanzó y ese regalo sin coste en el mercado, para mí fue la valiosa finalidad de una pantomima que por sí sola en realidad nada aporta.

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Encontrarle alguna utilidad(c)Ana María Otero